
Aferrada a mí ultimo rincón.
¡Estrepitoso vértigo!
Al saber que debo debutar
Por el finísimo hilo
Colgado de extremo a extremo
A mi montaña plateada,
Donde me espera la alfombra roja manchada
Por tantos que quisieron bailar en la cuerda floja.
¡Es mi turno!
Puedo llegar a debutar el gran numero de figuras acrobáticas.
¡Abundancia!
¡Es mi turno!
Mis pies no se reconocen.
Un paso quiero dar
Pero el otro se rehusa a caminar.
El izquierdo quiere lanzar la primera patada enfebrecida,
Al sonar de la trompeta,
Por la centella que ha roto una de las ramas de mi árbol de deseos.
Tantas son sus hojas,
Cada una con un misterioso acontecimiento.
Ahhh mi árbol de deseos.
Cuanta fortuna devengo
Cuantos tesoros
¡Es mi secreto!
Ahhh como grito a los siete vientos
Que quiero brincar como mica en mi fino hilo,
Volando en sus palmeras
Y a veces descubriendo el abismal olor de la muerte.
Ahhh cuanto reposo detenido
Cuanto impulso
Que desespero.
“El público impaciente espera… mi gran número”
Y mi árbol de deseos me observa, me seduce,
Puedo oír su voz
Susurrándome en mi oído derecho.
¡Tú puedes!
Yo puedo
¡Tú puedes!
¿Yo puedo?
Ahhh me balanceo por mi camino reducido.
¡El público grita!
Puedo caerme en el infierno
¡Los brazos me claman!
Orgullo, soberbia quiere tragarme,
Demencia asoma su cabeza
Ingenuidad muestra su cuerpo
Raspada por la piedra agrietada.
Ahhh una oración podría ser oída
¿Aclamando la importancia de una existencia?
Voy casi en la mitad,
Mis rodillas tiemblan.
Tallada me encuentro por mi peso
Y la única lágrima se desvanece como fértil semen
Que fecunda el hueco donde estaré sepultada.
Ahhh voy a llegar…
Y siento como mi gran salto me desdobla
Entrepiernada a mi único hilo que me sostiene.
Ahhh ¿Podrían los ángeles abrazar mis pies?
¿Podrían los pájaros posarse en mi nido de cabeza?
Ahhh puedo ver tu imagen
¡Árbol de mis deseos!
Mi mano toma porque a ti llego.
Ahhh he pasado la barrera.
Y todos me miran, susurran, vociferan
Y puedo ver la mujer de mis sueños
Arriba de la gran montaña.
Se ríe de mi.
Puedo escuchar su voz en mi oído derecho:
¡Ven! ¡Ven! Te falta una pieza…
Aún no haz terminado.
Lissette Herrera Copyright (c) 2009
No hay comentarios:
Publicar un comentario